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Qué es
Fundado el 30 de enero de 1986, el “Club
Cultural 33”, está formado por un grupo de personas con inquietudes
culturales, destinado a todas aquellas deseosas de intercambiar
conocimientos y opiniones sobre temas diversos, todo ello en un ambiente de
cordialidad, respeto y perfecta armonía.
Qué pretende
Para los zaragozanos sin distinción de
edad, sexo o nacionalidad este Club es un lugar de encuentro para aquellos
que deseen prolongar su riqueza mental con una formación permanente en
variados temas. Queremos invitarte a que participes en nuestras tareas.
Historia
Ya en septiembre de 1985 comenzamos a reunirnos
para perfilar las líneas del futuro “Club Cultural 33”. El Hermano de La
Salle Juan Enrique expuso su plan: “De joven trabajé con los pequeños,
cuando maduro con los jóvenes (en su trabajo en el Colegio Mayor que dirigió
de 1960 a 1969-, ahora ya, jubilado, estoy gozoso con los mayores”.
Durante más de tres meses estudiamos y analizamos las ideas del Hermano, sin
prisas pero sin pausas.
Los primeros colaboradores del Hermano Juan Enrique fueron: D. Justiniano
Casas, D. Alejandro Gonzalo, D. Vicente Gracia, D. José Antonio Cordero, D.
Luis López y D. Ángel Melero. Más tarde se agregaron otras personas.
Este Club pensaba el Hermano “no sería un Club para consumir TV ni para
jugar a las cartas o al dominó; ni tampoco para la ociosidad o el bar”.
Compartimos su idea y estuvimos dispuestos a intentarlo.
Puso en práctica lo ya realizado en el Colegio Mayor con los decanos, ahora
con la Junta Directiva del Club: “son quienes mueven los hilos en el
mundo exterior del Club”; pero en ambos casos , el Hermano se situó
inmediatamente en segundo plano, con la misma clarividencia, actividad y
eficacia de siempre”.
Los objetivos esenciales del Club son pocos y sencillos:
Alentar y
favorecer la práctica cristiana y reavivar la fe religiosa dormida, en
muchos casos, a lo largo de una vida difícil y ajetreada.
Mantener la mente ágil, sana y activa, mediante
el interés por los problemas culturales y sociales de actualidad en el mundo
en que vivimos.
Nunca quiso el Hermano Juan Enrique “dar años
a la vida” sino “vida a los años”. Así seguimos en nuestro
quehacer diario. (*)
El espíritu de confraternización, característica del Club se mantiene
actualmente y da vida a las actividades de los martes y jueves; aún llega
más lejos, permanece entre personas a los largo del tiempo.
Al albergar al Club un Colegio de La Salle, es lógico que poco a poco
conozcan los socios al Instituto, más si cabe al haber tenido hijos o nietos
como alumnos de La Salle. |