LA PRESENCIA

 DE LOS HERMANOS DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS “LA SALLE”

EN COLÓN – PANAMÁ

  Nota 1: La Historia de la presencia de los Hermanos de La Salle en Colón está tomada del libro publicado por el  Hno. Honorio Belza Elduayen en 1990 bajo el título “La Salle en el Istmo centroamericano” a quien damos las gracias por facilitarnos su publicación en esta página web.

   Nota 2: Para una mejor comprensión de la lectura de esta  historia les indicamos que los textos en azul son los tomados literalmente de la publicación del H. Honorio; los textos en negro son del autor de la página web.

  

         Iniciamos nuestra historia pisando estas hermosas tierras del Istmo de Centroamérica. Nos situamos en la vertiente Atlántica cuando la historia moderna de Panamá y sus gentes estaba a punto de iniciarse. Tomamos prestadas las palabras de nuestro guía e historiador que nos dice que:  “La Ciudad de Colón surge en una pequeña isla del  Caribe por un imperativo económico, como sucesora de las viejas ciudades coloniales: Nombre de Dios y Portobelo" (Ernesto Castillero). Efectivamente cuando en 1848 se descubrió el precioso y dorado metal en California, una avalancha humana se dirigió a California y el Istmo volvió a ser inmediatamente el lugar de tránsito obligado.

 

           Y ante la necesidad de facilitar ese movimiento surge la creatividad humana para dar una solución.

El negocio del transporte de una costa a la otra fue lucrativo como en los históricos tiempos de las ferias de Portobelo. A esta dorada época se la llamaba la "California". Y surgió otra vez la idea de conectar los dos litorales del Istmo por una vía férrea. J. Lloyd y H. Chauncey organizaron la "Compañía del Ferrocarril de Panamá" que obtuvo la concesión para acometer la construcción del ferrocarril. El 27 de enero de 1855 se colocó el último riel. El 28 corrió el primer tren de un extremo al otro. El ingeniero M. Totten fue el héroe de la empresa. El puerto del Atlántico dejó de ser Chagres porque de David fue trasladado a la Isla Manzanillo.

 

 Y en este ambiente como nudo de comunicación entre los dos continentes y abierta a todas las gentes de razas, culturas y lenguas diferentes …

Con el tiempo surgió en ésta una nueva y rica ciudad: Colón. Fue creada por Decreto el 1°. de octubre de 1850. Sólo 3 Has. de la Isla se dejaron para construcciones. Fue surgiendo dividida en sector de funcionarios del ferrocarril con casas de madera, ladrillo o calicanto con aspecto limpio y sano; y sector obrero, jornaleros, más bien de color, que levantaban sus chozas en tres hileras con tablas, barro e incluso cartones y latas.

 

          Los inicios no fueron nada fáciles, el terreno no era el mejor para habitar. Su lugar era pantanoso y pestilente. Los pleitos y los vicios estaban a la orden del día. Algo se mejoró cuando se abrió un caño para sanearla. En l863 apareció la fiebre amarilla. En 1885 habrían muerto unos 5 mil habitantes. Atacaba más a los extranjeros. Ese mismo año la ciudad quedó arrasada por el fuego, por eso ya en 1888 estaba organizado el Cuerpo de Bomberos.

          El año 1903 se inicia la historia más moderna de Panamá. Es el año de su Independencia.

Con la Independencia se irán mejorando las cosas.  En 1906 los Americanos se comprometen a pavimentar las calles y colocar acueducto y alcantarillado. Panamá pagaría en 50 años. Los trabajos se iniciaron en 1907 y al no haber desnivel suficiente tuvieron que colocar bombas. Se prescindió del trazado anterior para hacer las calles nuevas" (Citado por Baudilio Castellanos).

 

             Si Colón nace como ciudad de acogida y de trampolín para pasar de un océano a otro, esa misma situación es la que va hacer posible la llegada de los hombres de La Salle.

Esta es la Ciudad a la que llegaba periódicamente el Hno. Viventien de paso para visitar a los Hermanos de Ecuador, Colombia y Panamá.

Habría sido chocante que la Ciudad que vio pasar a todos los Hermanos de los comienzos, se hubiera quedado sin Comunidad de Hermanos.

 

            Dios para realizar sus planes siempre cuenta con los hombres y las circunstancias históricas adversas en unos lugares se hacen favorables en otros.

Por suerte Colón figuraba en el plan de Dn. Nicolás Victoria. Y con un propósito católico: "oponerse a la influencia protestante" De ahí que algunos de los que desembarcan en los muelles de Cristóbal se quedaran para regentar la Escuela Pública local. Se abrió el l° de abril de 1905

 

            Ya tenemos a los Hermanos de las Escuelas Cristianas recorriendo las pobres calles de Colón con sus curiosos hábitos.  Estos hombres entregados, decididos, valientes y luchadores fueron :

Los Hnos. fundadores: Helíen Carlos, Arioldo Roberto, Indalecio José, Blandín Casimiro y Pedro Celestino.

El Hno. Helíen fue Director de 1905 a 1913. Adolfo José 1914 y 1915.

 

            Su vida, como la de todas las personas que llegan nuevas a un lugar, con la plata justa para sobrevivir  inician su adaptación al clima, a la gente, a la lengua, a la cultura…

La Escuela quedaba en el Centro, calle 7a. casa muy pobre; una vieja barraca. En 1906 pasó a la Calle 3a. con la Central  donde posteriormente funcionó la Escuela Pablo Arosemena. Quedaba a una cuadra de la Gobernación y daba a tres calles.

En 1911 pasó a una construcción escolar en el Barrio Washington. Indican que mientras la terminaban, los Hermanos vivieron en la casa que desocuparon las Hermanas Vicentinas que habían pasado a la casa que un tiempo habitaron los Hermanos.

La casa que alquilaban en 1910 era de la Sra. Gronillé en la 7a. Ave. entre la Av. Santander y Nariño.

 

            A las dificultades propias del desconocimiento de sus gentes tienen que afrontar las deficiencias y malas condiciones del lugar.

Colón en gran parte se componía de miserables casuchas de madera, en desorden, sobre terreno pantanoso donde pululaban los insectos y otras alimañas. El paludismo y la fiebre amarilla eran endémicos. Nada extraño que varios Hermanos enfermaran de paludismo. Las crónicas hablan de que para ir a la escuela les tocaba ir saltando por calles fangosas sobre unos tablones a manera de acera.

 

            Afortunadamente las obras de saneamiento y urbanización de la ciudad se acometen.

En 1906 los americanos emprendieron grandes trabajos de saneamiento. Se dragó en los caños y se acarreó  mucha tierra del canal con lo que se desecó y rellenó hasta casi 2 metros la isla de Manzanillo que por Ley del 9 de junio de 1855 se le había atribuido en plena y perpetua propiedad a la Compañía del Ferrocarril de Panamá. Se rectificaron las calles. La casa de los Hermanos fue desplazada hacia adelante de 2 a 3 metros y a 1,5m hacia un lado. Al mismo tiempo se instaló el agua potable y el alcantarillado.

 

            Las crónicas nos hablan que la casa de vivienda de los Hermanos  estaba situada en una zona de no muy buena fama y reputación. Pero esas dificultades no les arredraron y siguieron con grandes ilusiones atendiendo a sus alumnos.

            En l905 se matricularon un centenar y llegaron a 350 el año 1914. Funcionaron hasta l0 aulas y se daban los seis grados de Primaria. Con los Hermanos trabajaron algunos maestros civiles.

            Predominaba el elemento de habla inglesa, pero se enseñaba en español. La mitad no lo entendía. El color de la piel iba de “café con leche a carbón de piedra".

            Casi todos eran pobres, sin noción religiosa, si bien inscritos como católicos predominantemente.

            La población era flotante. Familias que llegaban atraídas por los trabajos del Canal. Cuanta un Hermano que en el mismo curso había alumnos que entraban y otros desaparecían. Algunos pasaban de clase sin esperar al final del año.

 

            El trabajo de los Hermanos y el interés de muchos de sus alumnos unido ”a la  buena dirección  y organización obtuvieron magníficos resultados que llamaron la atención. Las  autoridades del Ramo felicitaron  a los Hermanos”.

 

            La diversidad de procedencia y el deficiente nivel cultural de las familias hacían más problemática la situación  en algunas de sus memorias “Apuntan que en general eran rudos, más todavía 1os  morenos procedentes de Jamaica y Martinica”.

 

            Ellos saben cómo dar respuesta a los problemas que encuentran, así apuntan que “Con el debido tratamiento, basado en la paciencia y la exhortación se iban suavizando, trabajando e incluso llegaban a piadosos.

            Ya hemos mencionado el problema lingüístico  a1 que se refieren con frecuencia los documentos. Fue un rompecabezas solucionar este asunto durante muchos años. En 1906 se creó la  sección inglesa: una lección en español y el resto en inglés. En la otra  sección se hacía el inverso

En 1908 abrieron una clase más en inglés. Poco después el Inspector Efraín Tejada acabó con esta sección.”

 

            Una nueva dificultad se va a añadir a las ya citadas  “de la lengua, y el color se añadía el de la religión, pues el moreno era más bien protestante y el blanco católico, como consecuencia del país de donde procedían. Cada año los Hermanos dejaban constancia de los que se convertían. El día de 1a Primera Comunión solían  recibir el Bautismo.”

 

            Supieron compaginar lo nuevo y lo antiguo, los planes de estudio (nuevos para ellos), con la pedagogía de La Salle (conocida y practicada por ellos). Esa mezcla con mucha dosis de trabajo y elementos externos no siempre  gratos hicieron que su escuela brindara un buen servicio a sus alumnos. Así nos lo relata nuestro historiador.

El plan de estudios era el oficial. Los Hermanos con su entera dedicación iban superando las marcas de rendimiento académico. Seguían la pedagogía de casa y preparaban a conciencia las lecciones.

A ello ayudaban los Inspectores con sus no deseadas visitas. Como los informes parecían  en la Reseña Escolar, revista del Ramo educativo, temían perder la imagen.

 

            Su experiencia les llevó a hacer críticas  y propuestas de mejoras a algunos materiales  que tenían que utilizar.

En 1911, de  Colón, también salieron propuestas  y observaciones sobre los programas.  El Hno. Director acatando la circular N° 1 de 1911 observaba. : "El tiempo para la lectura es insuficiente, se pedía hora diaria". El “Lector Istmeño” no está bien graduado, mal impreso, con tipos altos y angostos; pide medía hora diaria para Escritura y no cambiar los métodos; hacer cálculos con cantidades inferiores a 10 da poco margen: propone hasta 100; el descuento y mezcla, no entendible por los pequeños.

 

            Los Hermanos no estaban acostumbrados a compartir profesión con otros docentes no Hermanos  y aquí no va  a ser una excepción.

Todo hay que decirlo. No querían que profesores civiles trabajaran con ellos.  Algún caso se dio de recargar las clases más de lo permitido antes, que solicitar un maestro no Hermano. "Yo tenía 72 alumnos y mandaba lista de 42, pues no se permitían más”.

 

             Su trabajo no se limitaba a lo puramente académico y religioso, otras actividades entraron pronto en sus planes como elementos formativos de sus alumnos.

No faltaban  las actividades peri escolares. Empezaron a desfilar con banda de guerra el  día 3 de noviembre, la organizó el Hno. Vamberto. El Concejo Municipal regalaba el vestido de cada niño para el desfile. En estas efemérides el Hno. Director pronunciaba un discurso en el Concejo.

 

            La buena relación mantenida por los Hermanos con el Ferrocarril y los Constructores del Canal facilitó que “Cada año la Panamá Railroad concedía  un vagón para un paseo de los alumnos a Panamá u otros sitios del  Canal en construcción”.

 

            Para una atención más personalizada a aquellos alumnos que se sentían más cercanos a lo religioso y “ pasados los primeros años se formaron el Grupo llamado de la Archicofradía del Niño Jesús(1910) y casi al final (1914) la Congregación Mariana por el Hno. Adolfo José”.

 

            Los poderes económicos y políticos de cada lugar y en cada momento tuvieron su influencia  en la vida social y cultural y los Hermanos no fueron ajenos a esta circunstancia.

Por activa o por pasiva la Zona del Canal hasta los Tratados Torrijos-Carter jugó su papel con nuestras escuelas o colegios.

El Hno. lrsicio Mario era como el intérprete y delegado de la Comunidad ante las autoridades americanas del ferrocarril y del Canal.

 

            Los Hermanos entraron en comunicación desde su llegada con otras instituciones religiosas y se prestaron su colaboración mutuamente con mucho gusto.

Los Hermanos asistían a Misa donde las Hermanas de la Caridad, cerca del Hotel Washington, pues no había templo público. En 1907 se inauguró el templo gracias al temperamental P. Folk. Quedaba en el Centro a 150 m. de la Escuela. El P. Folk era un alma de Dios. Muy típico en su hacer. Vivía pobremente, pase a que recibía muchas ayudas. Había construido 17 templos en distintos lugares donde fue párroco. En Colón llevaba dos. Incluso levantó una pequeña iglesia frente al Cristóbal College. Los Hermanos y alumnos donaron un vitral del Fundador para el templo principal. Los Hermanos le ayudaban con el canto. Dice un cronista que a veces llegaba a la iglesia en días de labor e indicaba: hoy la Misa donde los Hermanos; o Misa donde las monjas. Entonces cura, monjas, Hermanos, vecinos, salían para el lugar señalado".

Cada sábado llegaba donde los Hermanos: les decía la Misa y los confesaba. Les llevaba comestibles del comisariato americano y se los repartía en la cena".

 

            No era nuevo para los Hermanos el encontrarse con autoridades políticas o educativas que se oponían a la práctica religiosa que daban a sus alumnos. Pero supieron dar una práctica solución.

Viene al caso dejar constancia de que en 1912 el Inspector les prohibió llevar al templo a los alumnos. Los Hermanos les señalaban que fueran desde sus casas y se encontraban en el templo. Participaban y cantaban dirigidos por los Hermanos.

 

            Una buena terapia para tanto trabajo y en circunstancias a veces tan poco favorables era el salir de Colón y hacer sus pequeñas excursiones.

Los Hermanos salían los jueves de paseo. Solían ir a ver los movimientos de tierra y construcción del Canal, pues tenían pasaje gratis en el tren.

 

            Han pasado ya 7 años de su estancia en Colón y el Hno. Director nos hace su propia reflexión sobre la obra.

Con mucho trabajo en pro de los niños de todos los tonos, creencias, orígenes, los Hermanos se sentían bien, satisfechos. Su Director, el Hno. Helíen Carlos decía en 1912 que formaban una comunidad perfecta, si no fuera por ciertos excesos de lenguaje, debidos a veces, al estado sufriente y el carácter del Hno. N.. Y el Hno. Adolfo en las postrimerías de la presencia en la Escuela apuntaba: “Es la Escuela del Istmo que da más satisfacción bajo el punto de vista de la práctica religiosa. Pero es poco probable que la podamos conservar". Se echa de ver que ya estaban sobre aviso.

 

            De nuevo dificultades para desarrollar su misión de escuela cristiana. En esta ocasión las consecuencias van a ser más decisivas.

En las vacaciones del 1915 un Decreto suprimió la enseñanza de la religión en las escuelas públicas. El Hno. Helión, Visitador, ordenó a los Hermanos cerrar la casa. Ya estaban con las maletas hechas cuando el Gobierno echó máquina atrás y dejaba libertad a los Hermanos para seguir con la formación religiosa. Pero ya cuatro Hermanos estaban nombrados para Barquisimeto (Venezuela) donde en 1913 había abierto un Colegio particular.

            El 7 de abril el Hno. Visitador le escribía al Secretario de I.P. que si dejan seguir enseñando la doctrina y las prácticas católicas corno hasta ahora aceptaba mantener los Hermanos en Los Santos y Santiago. La de David y Colón ya no podía mantenerlas por los compromisos adquiridos. Empero se podía transar sobre Colón, pero bajo un arreglo muy distinto. "Me parece más prudente para el Gobierno y para su servidor no seguir en la Escuela de Colón y eso por dos motivos: l°. Por la gran diversidad de creencias que existen allí. 2°. por haber yo dispuesto para otros fines de alguno de los maestros empleados en dicha escuela. Sin embargo y con toda confianza, séame permitido proponer a S.S. una idea que se me ocurrió anoche. Al hacer esta proposición sólo me mueve el deseo de trabajar más y mejor en pro del adelantamiento intelectual y moral de la juventud pobre de Colón. En esta Ciudad tengo un Colegio particular, el Cristóbal College, situado en el lado opuesto al de la Escuela pública de varones, a milla y media, más o menos (25 minutos de camino a pie). Hago el sacrificio de este Colegio particular y ofrezco a S.S. el local para una escuela pública No.2. Los maestros seglares se encargarían de la N°. 1 y los Hermanos de la N°. 2. Los padres que quieran instrucción religiosa mandarían sus hijos a los No. 2 y los que tienen otras preferencias, a la No. 1. Hay alumnos para dos escuelas y muchas más".

No se ha encontrado la contestación oficial. Incluso el texto de la carta pudo no ser sino un borrador, que no llegó a comunicarse.

 

            Aquí cerramos este primer momento de la presencia de los Hermanos de La Salle en Colón. Los Hermanos van a vivir en sus carnes el mensaje de Jesús.

Así se cumplió una vez más el Evangelio: si no os reciben en una parte, salid hacia otra.

            Los Hermanos buscan otra forma de seguir haciendo el bien a los colonenses y si “el sector público complicaba las cosas: el sector privado sabía agradecer la dedicación a él. Los Hermanos siguieron en Colón en el Cristóbal College creado en 1909. Y continuaron acogiendo a los religiosos misioneros en sus travesías marítimas. En 1907, sin saberlo, hospedaron a un Santo, San Miguel Febres Cordero.

 

 

   Cuadro de texto:   
II.  EL  CRISTOBAL COLLEGE

 

 

            De nuevo los planes de Dios se van a servir de los hombres y sus quereres y decisiones.

El Hno. Viventien tanto pasaba por Colón que debió caerle en gracia. Desde 1905 los Hermanos dirigían una Escuela Pública estaban contentos en un medio algo difícil.

No tardó en manifestar su deseo de abrir un Colegio para atender al variopinto poliglotismo de sus gentes, sobre todo, de habla inglesa. Además sería algo así como academia de ese idioma para los Hermanos, pues veía lo necesitarían mucho en el inmediato futuro por la fuerte presencia Norteamericana en el Istmo. El Hno. Visitador captó el mensaje y en 1908 encargó al Hno. Director Helíen Carlos que diera las vueltas necesarias para adquirir un terreno.

 

            Las obras de Dios necesitan de los intermediarios humanos y en esta  ocasión no va ser una excepción.

            Tras muchas diligencias con la Compañía del ferrocarril se consiguió un terreno gracias a la amistad que unían al Padre Collins (párroco de Culebra) con el coronel Goethals, Jefe de la Comisión del Canal. “Él mismo se personó en Colón y nos asignó los lotes que nos interesaban y que nos negaba el Gerente del ferrocarril”

 

            Han pasado 4 años desde que los Hermanos tuvieron que dejar la Escuela Pública y ya los tenemos de nuevo soñando pero con los pies en el barro en un nuevo proyecto para Colón.

Así el 10 de julio de 1908 entre el H. J. Slifer por la Compañía y el Hno. Helíen Carlos se llegó a un contrato: “Arriendan los lotes... por 15 años. Debe construirse en 9 meses, de madera, exclusivamente colegio  y residencia de religiosos. Lo que se construya no puede destinarse a juegos ni a prostitución”.  El 1 de enero de 1909 se alquila un  lote más en la manzana 4.

Aprobados los planos por las autoridades civiles, la ejecución fue atribuida a Gastón Wrzesniowski, arquitecto constructor. Comenzados los trabajos en septiembre de 1908 se terminaron en mayo de 1909. El edificio era de madera y constaba de tres alas, un jardín y un patio. Las tres alas tenían casi las mismas dimensiones: 87 pies por 26. El terreno quedaba entre la Avenida Rail Road y H. Lane. Se hicieron empréstitos en julio y febrero.

 

            No había tiempo que perder pues mucho era el trabajo que se veía por delante y mucho el ansia de hacer el bien.

El uno de abril de 1909 se instaló la Comunidad y el 15 comenzaron las clases para internos y externos. Sólo se matricularon  6 alumnos; poco después llegaron a 26 de los cuales 10 eran internos. El nombre: “Cristóbal College”

 

            Los objetivos claros y elevados.

El prospecto decía que “se trataba de ofrecer un plantel como el de los Estados Unidos para familiarizarse con el inglés”. Por la noche se daban clases de español a los empleados del Canal.

 

            La nueva comunidad está integrada por Hermanos de muy distinta procedencia pero unidos en un mismo espíritu, el de San Juan Bautista de La Salle. Y una misión la educación cristiana.

Los fundadores fueron los Hnos. Venero Carlos, Director; Aquilas Simón, Hierón, que venían de la Normal poco antes cerrada; Facundo Tomás, Armel Edmundo, de la Escuela Superior también cerrada; Bomel Francisco, Atanasio Félix y Néstor Luis llegados de Bélgica.

Los primeros Directores fueron los Hnos.: Venero Carlos ( 1909-1912); Heliodoro (1913); Helíen Carlos (1914-1915) Enrique María (1916-1923)

 

            Los Hermanos se sientes contentos por el respaldo que la Iglesia, en la voz de sus representante máximo en la zona, les da.

El 12 de mayo Monseñor Javier Junquito visitó el establecimiento. Autorizó al P. Gassot, S.J. para que bendijera la capilla pública. Se puso bajo la advocación de Ntra. Sra. De Lourdes. La misa se dijo por primera vez el 13 de mayo. El servicio religioso no era continuo por la falta de sacerdotes. El  P. Folk de cuando en cuando venía a decir Misa.

 

            Ha pasado un año y los primeros alumnos reciben el premio a su buen trabajo.

El 26 de enero de 1910 terminaron 26 alumnos.

Tuvimos la fiesta de distribución de premios presidida por el Gobernador, P. Meléndez.

 

            Los Hermanos no podían ocultar su pena y su preocupación pues el número de alumnos que acudía a sus clases no era abundante.

El curso 1910 tuvimos 48 alumnos de los cuales 40 terminaron el curso. El Hno. Visitador señaló que “había numerosas escuelas americanas gratuitas”

 

            La tragedia en forma de incendio visita Colón y desgraciadamente era algo frecuente, pues la estructura de sus casas de madera lo facilitaba.

En las vacaciones de 1911 se desencadenó un incendio en Colón que no tuvo mayores consecuencias para el Colegio. El 19 de marzo un salesiano había introducido la imagen  del  Sagrado Corazón  en el Salón de reuniones. En la plática había dicho a los Hermanos que pronto se pondría de manifiesto la protección de la casa de la cual acababa de tomar posesión.

Cuando el fuego que había  arrasado 60 casas, el 23 de marzo empezó a lamer las paredes de madera del Colegio y ya se deslizaban gotas de pintura y resina, los Hermanos salieron con lo que pudieron. De repente cambió el viento, acudieron  los bomberos de Gatún y todo el edificio se salvó. Una madera de la despensa había comenzado a arder y al querer apagarla un Hermano con agua, se encontró que ya no llegaba. Se le ocurrió hacerlo con el café que había en la cafetera. Creyendo que era el Sagrado Corazón quien les había protegido, los Hermanos le tuvieron mucha devoción y la difundieron entre sus alumnos. Los perjudicados traían sus cosas al patio del colegio seguros de que allá no sufrirían menoscabo. Se les permitió hospedarse hasta que consiguieron otro albergue.

 

            De nuevo la preocupación por la escasa afluencia de alumnos se deja sentir.

El curso 1911 no fue mejor en cuanto al número, pues sólo hubo 37 para 4 clases. Si los resultados no son mejores, habrá que decidir otra cosa”. “Quizás no está en buen lugar” anotó el Hno. Visitador.

 

            La buena relación  entre los sacerdotes y los Hermanos  facilitó la acción conjunta.

            En mayo llegó el P. Pouget y fue nombrado párroco de Cristóbal cuya iglesia quedaba frente al Colegio. Era el capellán y se hospedó en la casa. Enseñaba piano y se comprometió a regalar una medalla de oro cada año al mejor alumno en instrucción religiosa.  Unos muchachos que tenían idea de hacerse Hermanos vivieron en el Colegio varios meses.

 

            Un problema que se viene arrastran y que es causa de preocupación para los  Hermanos  es el que nos comenta “en 1915 el Director el Hno. Helíen Carlos: “El Colegio no es bastante céntrico”. Veían que no se lograba un alumnado suficiente para seguir adelante. Lo malo era que tenían mucha inversión para tan escasos resultados.

 

            Es tiempos de cambio de nombre y de organización del Centro buscando dar un mejor servicio a la juventud colosense.

El Director, desde 1916, Hno. Enrique, le cambió el nombre al Colegio y lo bautizó  Saint Joseph’s College” y le dio nueva organización. Al ver que una ciudad de obreros no podía llenar un colegio de pago hizo lo siguiente:

1. Suprimió el internado, pues eran pocos y el trabajo desproporcionado.

2. Empezó a matricular muchachos de color que no se estaban aceptando para no molestar a los blancos americanos que por otra parte iban disminuyendo.

3. Redujo la mensualidad a la mitad para ponerla al alcance de los trabajadores.

Pero la segunda decisión no funcionó.(...)  Ensayó  otra fórmula, abrir la “American Section” para los blancos y la “Colon Section” para el resto. En la primera se cobraría más que en la segunda. Aunque hubo familias a las que tampoco esto satisfizo, los resultados fueron buenos. En la “American Section” entraron 40 alumnos  y en la  “Colon Section” 140. Ya era otra cosa. Hasta pusieron transporte con automóvil pero daba tanto problema que  lo suprimieron al terminar el curso.

 

            La tarea pastoral sigue su curso y una manifestación es que “este año 10 protestantes recibieron el Bautismo católico. Otra información dice que había  piedad, sumisión, buen espíritu  y trabajo”.

 

            La colaboración del P. Burns, C.M. no es solamente espiritual “entrega una cantidad de dinero para mantener en Colon Section unos 25 niños pobres”.

 

            Se valora y evalúa lo que se hace y se buscan nuevas propuestas.

            También señalan de las dos secciones, que mejor fuera que funcionaran en lugares distintos. Durante  cuatro años seguirá el experimento.

 

            Las repercusiones de la Gran Guerra en el viejo Continente se sufren también en las comunidades de los Hermanos acá en tierras panameñas.

Como en Europa están en guerra, no pueden venir Hermanos. Por eso en 1917 eran sólo 5 Hermanos, para 2 clases A.S. con 43 alumnos  y 3 clases  para 90 alumnos en C.S.

 

            Otra nueva iniciativa es que “se creó la Banda, que en Colón no es cualquier cosa”.

 

            El trabajo de los Hermanos vuelve a ser reconocido y nos consta que en 1919, “ya no se puede recibir a todos los que solicitan puesto” El cambio de lugar es deseable.

 

            Los Superiores oídas las opiniones de los Hermanos y buscando el mejor fruto del trabajo que ellos desarrollan  y sus  criterios dan algunas recomendaciones.

Al Hno. Asistente no le parece lo de las dos secciones y cuando pasa por Colón ayuda a resolver  el asunto. En 1920 quedaron en volver a fundir los dos grupos. Eso ayudaría a solucionar puntos de organización: las 5 clases serían para todos y no dos para uno y tres  para otros; habría menos secciones dentro de cada aula. El resultado en esta ocasión ya fue otra cosa: los mejores  alumnos blancos siguieron en el Colegio.  El tiempo cura y la buena fama del colegio se iba asentando. Tuvimos 141, repartidos en 4 clases. “El lugar es amplio, pero lejos de la ciudad”

 

            Aquella pequeña semilla de formación musical va creciendo lo que aconseja a “ampliar la Banda hasta tener 35 instrumentos. Daba realce al culto, a los desfiles y actos culturales. Hasta el Concejo ofreció pagar por dos conciertos semanales en el Parque, al suprimirse la Banda Municipal. No se aceptó, pero se prestaba para las fiestas cívicas. Se dieron algunos conciertos en el teatro para adquirir nuevos instrumentos”.

 

            Hay que ingeniárselas para obtener fondos con los que seguir mejorando la escuela y poder atender la demanda creciente de alumnos.

En 1921 había 6 clases. Este año se realizó un Bazar de Caridad en el Parque para dotar de otro pabellón al Colegio. Todo el mundo ayudó, hasta el Gobernador Municipal vendió billetes de lotería.

Se dice  en 1922 que se trabajó bien en las clases y con buenos métodos.

 

            Los proyectos no paran y los Hermanos siguen pensando y proyectando mejoras importantes. Pero no va a ser fácil.

Se siente el ansia de trasladar el Colegio a otro lugar.

Al suspenderse por los americanos los trabajos en las calles por la crisis económica, conllevó la detención también de la construcción proyectada y autorizada.

 

            Las actividades culturales, deportivas se mezclan con las más académicas y los resultados en sus  participaciones  en certámenes, acreditan el trabajo bien hecho.

También en este curso  el Rotary Club promovió la Semana de los Niños. En los concursos gimnásticos el Colegio gana 7 premios. En composición española obtuvo el primer puesto.

 

            Los alumnos viven y sientes el mensaje cristiano de la colaboración con los que menos tienen, aunque a muchos de ellos no les sobre.

Por estas fechas los niños de Saint Joseph’s College y Colon Beach obsequiaron con un convite a los niños del orfanato de San José.

 Cuadro de texto:   
III.  LA DESEADA REUBICACIÓN (1924- 1930)

 

 

 

 

 

            Con el fin de asegurar más el orden al término de las clases “en 1913 el Hno. Visitador pidió que “se hiciese salir a las clases separadamente por orden y vigiladas fuera del Centro” Eran 181 alumnos y quizás aguantaban la clase entera, pero no que se les alargasen hasta el barrio...

   

En 1924 era Director el Hno. Bomel Francisco, hombre distinguido

 

            Los Hermanos supieron encontrar y programar aquellas materias y estudios que mejor podían servir a los jóvenes de Colón.

Año tras año mejoraba el nivel académico. Más alumnos coronaban sus estudios con el Diploma de Perito Comercial que correspondía a las necesidades de los muchachos. Debían aprobar tres años de estudios comerciales y superar un examen ante una Comisión de notables de la ciudad.

            Cada año se ofrecía una medalla de oro y dos de plata para premiar a los tres mejores alumnos.

 

            El cambio de ubicación del Centro tantas veces comentado por los Hermanos parece más cercano pero habrá que seguir superando dificultades.

El Hno. Armando Paulino en 1925 dirige el Centro. Desde hacía tiempo se venía repitiendo que no estaba bien ubicado el Cristóbal. Quedaba distante del centro de la ciudad, y sobre todo, estaba en barrio de obreros de color y cerca del sector de “fábricas”. Una fábrica de gas mandaba de  continuo nubes de humo durante el verano empujadas por el viento del Norte.

Gracias a la influencia de Mr. Doyle, jefe de la imprenta del Canal y Caballero de Colón, se había podido conseguir un terreno de la Compañía de Ferrocarril, pero el sector todavía no tenía la infraestructura previa a las construcciones de las casas. Se rogaba a San José que interpusiera su valimiento.

 

            Las decisiones serias e importantes no pueden ser tomadas individualmente por ese motivo  se reúne el máximo órgano de decisión que tienen los Hermanos y …

El 8 de mayo de 1925 se reúne el Consejo de Hermanos del  Distrito en Panamá, se debate sobre el futuro del Cristóbal y de las posibles soluciones y ofertas ofrecidas por el municipio, se decide su traslado...

 

            La decisión tomada. La ilusión grande, es el momento de la verdad.

Los planos eran del Hno. Xante. Cuando llegaron a las autoridades de la Zona negaron el permiso de construcción porque el cambio se había decidido sin sus permisos. Un funcionario como que no simpatizaba de lo católico ni con las autoridades civiles de la ciudad.

Por suerte salió de vacaciones y lo remplazó Mr. Collins amigo de Mr. Doyle.

Todo se arregló. El 9 de julio de 1925 se colocó la primera piedra por Octavio Méndez Pereira, Secretario de I.P.; el Gobernador de Colón, Demóstenes Arosemena, quien regaló una gran Bandera panameña. El P. Burs bendijo la obra. Se trataba del emplazamiento actual en la Av. Meléndez.

El proyecto se limitaba a la actual construcción entre los dos patios y un cobertizo alrededor del patio de Secundaria. “The Independent” del 25 de julio sacó la foto y una reseña de la primera piedra. Quedaba al límite del barrio negro; colindante con el sector de blancos.

 

            “A Dios rogando y con el mazo dando”, como reza el refrán castellano, parece  ser el lema del Hno. Xante.  Pero parece que se olvidó aquel otro que dice: ”Consejos vendo pero para mi no tengo”.

Como el Municipio metió una Escuela Mixta en el Cristóbal, durante un año, hubo que compartir el edificio. El Hno. Xante dirigía la obra y una lámpara ardía de continuo ante San José para que no ocurriera ningún accidente. Sólo se cayo el Hno. Xante.

 

            ¡Por fin!, sin duda pensaron los Hermanos, otro sueño hecho realidad…

En las vacaciones de 1926 se hizo el traslado y la Comunidad se pasó el 19 de febrero. Podemos imaginarnos cómo trabajarían los Hermanos en vacaciones para ultimar los pormenores y colocar el mobiliario. Ya era Director el Hno. Thomas Edward que hará época.

La primera Misa se tuvo el 11 de mayo y el 12 de octubre fue bendecido, dedicándose a San José.

Se colocó la preciosa estatua que todavía hoy se contempla. Mons. Guillermo Rojas presidió el acto que la lluvia deslució.

 

Una obra bien hecha como fue la del Hno. Xante merecía ser reconocida no solamente por los de “casa” sino por las autoridades religiosas y políticas, así …

Cuando en mayo el  Presidente Chiari llegó a inaugurar varias calles, recorrió los dos pisos con sus Ministros y el Gobernador.

 

            La nueva Casa de los Hermanos de La Salle, se va a convertir en lugar  abierto y de acogida y despedida…

Ya mejor instalada, pudieron seguir atendiendo a tantos religiosos de paso por Colón hacia sus destinos misionales. En un buque francés llegaron Hermanos escolásticos. Todos los cuales quedaron ocupados.

El Hno. Humberto, nicaragüense se embarcó para ir a Premiá para seguir su formación. El 2 de octubre se bendijo el vía crucis por el P. Angles.

 

            Las materias que se impartían eran variadas y atendían a una formación completa.

El plan de estudios lo encontramos entre las anotaciones de 1926: Religión, Inglés, Español, Francés, Matemáticas, Ciencias, Historia, Geografía, Contabilidad, Mecanografía, Dibujo, Cívica y Gimnasia. Entendido que el Centro sigue enseñando en inglés.

 

            Los Hermanos vivieron de cerca las inquietudes de las autoridades religiosas de Colón, apoyando sus decisiones y colaborando dentro de su campo educativo.

Cerca del nuevo colegio está la iglesia de San José que construyó en 1908 el santo sacerdote P. José Folk. En 1925 se constituyó el Vicariato Apostólico y su primer obispo fue Mons. Juan José Maíztegui que le puso empeño a la construcción de la catedral. El 15 de enero fueron 90 alumnos a la Estación para recibir al nuevo Obispo. Al día siguiente los Hermanos estuvieron en la Pontifical del Arzobispo de Panamá y en la toma de posesión del Obispo.

El día 26 fue recibido en el Colegio. Dijo a los alumnos que tenían el mejor edificio de Colón. Les dio la tarde libre.

 

            Una buena forma de terminar el curso escolar fue la de ponerse en las manos de Dios.

Del 10 a 12 de febrero tuvimos retiro en la iglesia de San José. El 19 terminó el curso.

 

            Nuevo curso y proyectos nuevos. Tal vez el gesto que realizan sea un símbolo de fecundidad…

El 27 de abril se plantaron 5 árboles. Quizás uno fue el descomunal palo de mango que dio fruto y sombra hasta 1986.

Se iniciaron las clases del curso 1927 el 2 de mayo con 100 matriculados. Parece número bajo a menos que sólo se haga referencia a los presentes el primer día. Ya en 1922 eran 180...

 

            El trabajo apostólico de los Hermanos no termina cuando sus alumnos concluyen sus estudios en el Colegio sino que prosigue.

El Hno. Néstor invitó el 12 de mayo a 40  exalumnos a unas conferencias para que se preparen a recibir los sacramentos.

El 24 de junio fue entronizada la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

 

            La historia de las personas, de las instituciones y de las casas se va escribiendo jalonada de fechas señaladas.

No fue cualquier día el 7 de julio, pues es la Comunidad donde tantos se hospedaban, nadie de tanto significado para los Hermanos como el Superior General del Instituto: Hno. Allais Charles. Por atención a su representación el vapor atracó en Colón no en Cristóbal.

A los alumnos les habló en inglés y les concede  la tarde libre. A las 3:00p.m. fue cumplimentado por el Gobernador  y el Mayor de la Plaza. A las 4 salió hacia Panamá en el ferro-carro-presidencial. En el Histórico de su puño y letra escribió: ”Educar es uno de los trabajos más cautivadores  a los que uno puede dedicarse”.

Francia sabe reconocer la obra patriótica de sus hijos. Por eso el 18 de diciembre su Cónsul en Colón otorga al meritorio Hno. Enrique, antiguo Director, el título de Oficial de la Academia.

 

            El pluralismo religioso es grande entre los alumnos y …

Pese a la aparente confusión de religiones que puede generar indiferentismo, en Colón se ha podido hacer algo. Los hebreos estudian el Catecismo católico con la mayor naturalidad igual que el resto de alumnos no católicos.

 

            La relación con los exalumnos es cordial y por ese motivo se les intenta animar a institucionalizar esa relación …

“Se ha ensayado la Asociación de Exalumnos, pero sin éxito”.

           Decíamos anteriormente que el apoyo a las iniciativas de las autoridades eclesiásticas era importante por ese motivo el “cronista en 1928 recoge  que Mons. Juan Maíztegui confirmó a 14 alumnos el 22 de enero; el 26 el Obispo habló media hora solicitando fondos para la construcción de la Catedral”.

 

            Las estadísticas nos dicen “que en 1930 se matriculan 150 alumnos”.

 

            En esta ocasión los problemas que tienen que solucionar son de construcción.

Las autoridades municipales visitaron el Centro el 7 de abril y notaron que se estaba hundiendo todavía el edificio ocasionando damos a las cañerías. Dicen, los Hermanos, que el asunto se lo encomendaron a San José.  Hablan también de unas cercas que pusieron  para evitar accidentes y facilitar la vigilancia.

 

            Nuestro Centro se va a convertir durante unos  días en el Centro de toda la región del istmo centroamericano.

En septiembre  9 Hermanos Visitadores de la región tuvieron su retiro en el Colegio dirigido por el Hno. Asistente Nivard Joseph.

 

 

 

 

  

 

Cuadro de texto:   
IV.  CAMINANDO HACIA LA MITAD DEL SIGLO (1931-1950)

  

 

 

            De nuevo la presencia del Obispo en nuestro Centro.

El Nuncio Fietta acompañado por los Obispos de Panamá, Haití y Colón, llegaron a visitar a los Hermanos el 25 de abril de 1931. El Obispo aparece a cada paso para pedir fondos para la Catedral.  Segunda plantación de 5 mangos.

 

            El Colegio tiene el honor de contar con una gran novedad tecnológica gracias a la generosidad de personas cercanas a los Hermanos.

Adquirieron una calculadora. El Capitán Cross de Coco la ofreció al viajar a Hong-Kong, pese a no conocernos ni ser católico. La regaló. Para las clases de Comercio era importante.

 

            Podemos leer en los archivos que: ”El 2 de mayo de 1933 se presentaron 154 alumnos. Por otros apuntes se sabe que en aquellas décadas no se normalizaba la asistencia ni en quince días. Dificultades de los traslados, mas enfermedades, cierta atávica práctica de no complicarse la vida”.

 

            La pastoral tiene una proyección importante y es la de la donación generosa. Se trata no solamente de recibir sino también de saber dar…

Con la ayuda de alumnos dan comienzo a una Escuela Dominical para gente de color.

 

            La formación debe ser teórica y práctica, ahora se deben aplicar los conocimientos  a una realidad.

El 23 de diciembre se tuvo el primer “Meeting” del Club de Debates para superarse en el manejo del inglés. El Colegio Saint Joseph obtuvo la medalla de oro.

 

            El trabajo bien hecho deja sus huellas en la historia de las obras y de las personas.

Desde 1925 un irlandés ha sido el alma de la enseñanza inglesa y Director: Brother Thomas Edward. En 1934 pasó a Venezuela.

 

            Es el momento de la solidaridad con los que lo han perdido todo.

En agosto un terremoto dejó gente damnificada en Chiriquí. En el Colegio hubo una colecta de ropa y dinero. A la que respondieron con generosidad.

 

            Es de agradecer que se reconozca el trabajo bien realizado…

El 4 de noviembre el Comandante de Bomberos H. Walker entrega la barra de plata y un Diploma al Centro por la práctica del amago de fuego.

 

            La catedral de hermosa planta está lista para recibir a los fieles  contentos con su construcción.

Ya terminada la catedral se aprovechó para la Misa Mayor del 15 de mayo de 1934 con representación de otros colegios.

 

            Es la hora del cambio en la Dirección del Centro.

En septiembre de 1936  un viejo profesor del Centro reemplaza al Hno. Thomas. El Hno. Néstor, francés, pero ducho en el inglés. 

 

            La prensa escrita deja constancia de la labor desarrollada por los Hermanos y el interés y trabajo de los alumnos finalistas.

El 3 de marzo de 1935 la “Estrella de Panamá” dedica  una página a los 14 Peritos Mercantiles del Plantel.

 

            Otro día grande se va a escribir, en variados idiomas, en los anales de la historia del Centro.

Hay tantos idiomas en Colón que bien se puede hacer una exhibición. La ocasión fue la llegada en hidroavión del Asistente, Hno. Atanasio Emilio en 1937. Se le fue saludando en español, inglés, francés, italiano, catalán, alemán, ruso, griego, hebreo, árabe y chino. Esto sí es el reino de las Naciones Unidas.

Las iniciativas no siempre prosperan al primer intento, lo hacen cuando el ambiente está propicio.

En 1937 quedó fundada la Asociación de Exalumnos.

En 1938 se tenían 223 alumnos. Nuevo record.

En mayo con ocasión de la fiesta patronal los Exalumnos forman Junta. Ramón Jaar, Presidente; Heraclio Guardia, Vicepresidente; J.D. Bazán, Tesorero; Roberto Ellís, Secretario. En junio el Consulado  Francés regaló la Enciclopedia Larouse Siglo XX y 50 libros más.

 

            Se suele decir que Dios escribe derecho con renglones torcidos. Pues aquí se cumple perfectamente, pues…

Huyendo de la guerra europea, el 11 de febrero de 1939, el Hno. Buenaventura León, se presentó con 11 Hermanos austriacos y alemanes en el Colombo. Durante la contienda trabajarán en América.

 

            Las distintas propuestas y dinámicas van dando su fruto.

El 23 de diciembre los exalumnos tuvieron una función de teatro a beneficio de los deportes de alumnos  y antiguos alumnos.

 

            La capacidad de acogida se manifiesta en esta ocasión abriendo sus puertas a quienes necesitan un techo y hogar.

El fuego se solía cebar en Colón, así el 13 de  abril de 1940 consumió en 6 horas 290 casas. El cobertizo  del Colegio dio posada a 30 familias durante 15 días hasta que el Departamento de salud les proporcionó tiendas de campaña.

 

            La colaboración de los exalumnos es muy positiva y el “20 de diciembre vuelve a tener su gran día de actividades. Don Rómulo Emiliano presentó el informe deportivo, el Coro ejecutó “La Chasse”. El discurso a cargo del Dr. Juan A. Núñez”.

 

            Lentamente se van superando las cifras de años anteriores.

En mayo el nuevo record 334 alumnos.

 

            La preocupación por la Guerra Mundial que se desarrolla en Europa y que puede tener su repercusión en nuestras tierras hace tomar decisiones a las autoridades educativas del país.

La lejana Guerra ha comenzado y en precaución el Inspector de educación ordena suspender las clases. Claro, el Canal es punto vulnerable. En el  11 de diciembre los Hermanos ofrecieron el Colegio para lo que conviniera, gesto que agradecieron las autoridades de Colón y de la Zona.

En enero de 1942 en ambiente de temor se acortan las lecciones para dar Primeros auxilios a cargo de Alberto Navarro, Dr. Rodríguez Emiliani y de la enfermera Florencia García.

 

            Las necesidades aconsejan el adaptarse a los nuevos medios de transporte y  “en junio la Comunidad adquirió un carro Ford de segunda.

            Por las limitaciones de la Guerra ya no se puede pasear por la zona”.

 

            Las actividades deportivas son parte importante en la formación de los jóvenes y los Hermanos así lo entendieron.

Los deportes se practicaron desde los comienzos. En 1942 ganaron el Campeonato de Basket Nacional.

 

La generosidad de los alumnos se va a hacer manifiesta otra vez.

El Colegio hace una colecta por los niños pobres de Francia, víctimas de la guerra.

           

            La casa era amplia, pero se va quedando pequeña.

Para 1944 en el programa estaba construir un ala más para clases. En marzo ya están los permisos, planos de Arangoy Lyons. El Presidente Ricardo de la Guardia prometió enviar 1000 sacos de cemento.  Y comenzaron las obras.

Al crecer el Colegio hubo que edificar más. Para noviembre estaba  listo el pabellón  paralelo a la Avenida Meléndez. Lo bendijo ese mes el exalumno P. José Correa.

Los exalumnos obsequian al Colegio una estatua de San Juan Bautista de La Salle que llegó el 15 de mayo de 1945. Durante el triduo se puso en la catedral.

 

            Hay cambio en la Dirección.

En marzo el Hno. Gerardo Elías remplazó al Hno. Néstor. En “ Sociales de Colón” se hizo elogioso recuerdo  del Hno. Néstor.

 

Es bonito alegrarse de las alegrías de los demás y prestar la ayuda cuando está en nuestra mano.

El 22 de junio de 1948 se tomó parte en los festejos de los 25 años de los Claretianos en Panamá.

El 13 de octubre se tuvo en el Teatro Rex una función para recoger fondos y ayudar a la impresión del Catecismo preparado por el Congreso catequístico celebrado dos años antes.

El 4 de diciembre la Asociación de Exalumnos agasajó a los exalumnos: Aníbal Galindo, Gobernador y a José D. Bazán, Alcalde.

 

        El cronista hay años que tiene sequía y no reseña muchos acontecimientos, nos deja constancia de algunos datos…

De 1949 sabemos que hubo 31 graduados en Perito Mercantil y 23 que recibieron el Diploma de Mecanografía.

En 1950 se pasan los 400 alumnos..

 

 

  

 Cuadro de texto:   
V.  AFRONTANDO EL FINAL DEL SIGLO XX CON: FE,  DECISIÓN  Y TRABAJO

 

 

 

 

             El año 1950  es importante para los Hermanos de las Escuelas Cristianas, pues es el año en el que el Su Santidad el Papa, proclama a San Juan Bautista de La Salle como PATRONO UNIVERSAL DE LOS MAESTROS CATÓLICOS.

1951. Tricentenario del nacimiento del Santo Fundador, se celebra en Colón con el monumento al Santo en el Parque de la Ciudad. Para el acto hubo un  sonado desfile de cuadros alegóricos, banda, batallón, ofrendas florales. En la Arena de Colón movimientos gimnásticos con delegaciones de la Escuelas y Colegios.

El ambiente se había hecho con un retiro de tres días y con programas de radio.

El domingo 16 de noviembre se tuvo la gran liturgia  para exalumnos, alumnos y padres de familia.

 

            Nuevo relevo en la Dirección

En 1952 el Hno. Hipólito Constancio sucede al Hno. Gerardo Elías.

 

            Es de significar la confianza que las autoridades eclesiásticas tienen en la buena labor de  los Hermanos.

Los Hermanos tuvieron a su cargo el Pabellón Vaticano en la Exposición Internacional tenida en el Instituto Abel Bravo a partir del 10 de marzo de 1954.

 

            Los alumnos siguen creciendo en número. En ese año los alumnos son 480.

 

            Los años han ido pasando lentamente y la labor se ha ido haciendo en bien de la niñez y juventud de Colón.

El 5 de agosto el Consejo de Distrito, mediante Resolución, honró los 50 años de la presencia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en la República. La celebración en Colón de tuvo el 12 de noviembre. Presentes estuvieron los exdirectores Hermanos Thomas. Néstor y Gerardo Elías.

El Gobierno les impuso la Orden de Balboa. El programa: Misa en la catedral, Ofrenda floral al Fundador ante su estatua del Parque; juegos entre los alumnos y exalumnos, festival gimnástico, presencia de autoridades y de delegaciones estudiantiles, programas en radio y rico convite. Como complemento, el 7 de diciembre impresionante procesión de antorchas.

 

Para afrontar nuevos servicios que la educación  actual  nos requiere,  “se adquieren dos casas vecinas para ensanchar el Colegio, que ya tienen mucha historia...”

 

            Datos de interés que manifiestan el trabajo en distintos campos que desarrollan los HermanosEn 1955 se llega  a la cifra de 510 alumnos. Se graduaron 30 Peritos Mercantiles. Es ordenado sacerdote otro exalumno.

 

            Una curiosidad y anécdota de interés.

Hasta 1956 se llevó el histórico en inglés. El 2 de febrero se escribió la última frase en ese idioma: “27 boys werw graduated today” Y se sigue en español...

 

            Los datos y los actos nos hablan de la buena tarea que los Hermanos realizan que sin duda estuvo acompañada de dificultades, y fracasos junto a aciertos y éxitos.

Sabemos que son 582 los alumnos, que se tenían unas catequesis en Activa los viernes y que los sábados había muchachos que acudían a la Cruz Roja. Tenían programas radiales. Se anuncia que el próximo año, 1957, se tendría el 5° año de Secundaria, o sea que se empezaría a dar  el Diploma de Bachiller. Sólo era Colegio Comercial.

 

            Nuevas mejoras para completar el conjunto educativo que es el Centro en estas fechas.

Colón creció y con la ciudad el colegio. En el campo de deportes se tiene que construir un  gran pabellón para  la Primaria. Comenzaron las obras en marzo de 1957 y en noviembre estaba terminada. Para la inauguración ese mismo mes estuvieron presentes el Presidente, 7 Ministros, el Cuerpo Diplomático, mas Delegaciones de Colegios.

 

            La colaboración de los padres en la educación de sus hijos es importante y para facilitarles medios se les anima a organizarse.

De este año son los primeros estatutos de los padres de familia y el salón Lasallista.

 

            Es el momento de la cosecha.

El curso se coronó con la primera promoción de bachilleres: 19.

 

            De nuevo un cambio en la Dirección, aunque no era nuevo en el lugar.

En 1958 el colosense, Hno. Néstor, vuelve de Director.

 

            La estrecha colaboración con los exalumnos da sus frutos.

De 1959 se dice que se tuvieron las noches de aficionados. Exalumnos que promovieron entre ellos y entre los alumnos actividades de canto y declamaciones para ocupar sanamente l tiempo.

 

        Cincuenta años no se cumplen todos los días, pero la memoria histórica en ocasiones se pierde o no se deja constancia de la misma.

El colegio San José entra en su 51 año de vida sin que se pensara el año anterior en las Bodas de Oro. No se conservó, al menos, dato ninguno. La nueva década entra con 600 alumnos, en 11 clases.

Parece que ese año ya se olvidaron de la época del inglés y lo redujeron a la materia aislada de los programas panameños.

Lo Mercantil no cedió, aunque tuvo que codearse con lo clásico y humanístico.

 

            Una de las plaga que azota a los países desarrollados desde la mitad del siglo XX nos afecta también a nosotros.

Los Hermanos el 25 de marzo de 1961 tuvieron un accidente de carro, camino de Piña, de resultas del cual murió el Hno. Honorato.

 

            Novedades en la Comunidad,

Entró nuevo Director, el Hno. Miguel Saldaña.

Tres Hermanos cubanos que se vinieron del “paraíso castrista” hicieron que la Comunidad creciera a 10 miembros.

Funcionaron la Acción Católica, la Cruzada Eucarística, la Archicofradía del Niño Jesús.

 

            De nuevo cambio en la Dirección.

El Hno. Gil Pedro ocupa la dirección a partir de 1963.

 

            Los hechos sociales y políticos afectan al conjunto de la sociedad y también a la vida colegial.

1964 es un hito en Panamá: la toma simbólica del Canal por la juventud generosa. Significó suspensión de clases, de exámenes y de la graduación.

 

            Las actividades de los Hermanos se proyectaban hacia el exterior.

En junio tuvo lugar la piadosa Cruzada del Rosario en familia de la que estaba encargado el Hno. Director, Galo Ladislao, que lo fue entre 1965 y 1967.

 

            Un hecho sin precedentes se va a producir en nuestro Colegio.

En septiembre 12 obispos ecuatorianos visitaron a los Hermanos camino del Vaticano II.

El 7° arte ha inmortalizado la vida de nuestro Santo Fundador y llega a los alumnos del Colegio.

El 17 exhibición de la película “El Señor de La Salle”  promovida por los Hermanos que llegaron de Madrid. Gustó mucho.

 

            Cambio en el Calendario Escolar.

            Debió ser la primera vez que el curso terminó antes de Navidad. Se venía diciendo que lo que se hacía pasadas las navidades era bien poca cosa.

 

            Otro logro del Hno. Director  “en 1966 llegaron 200 sillas y pupitres y armarios”.

 

            Nuevas iniciativas van apareciendo en la vida colegial

Hubo acción social.

Se estableció la Legión de María.

Los exalumnos donaron canastillas, visitaron el Asilo y dieron una gira médica por alguna población.

 

            Se adquiere la propiedad del suelo  donde está el centro.

También hay que acreditar a 1966 algo importante para la propiedad del Colegio. Por Ley del 29 de diciembre se cedía a título gratuito al Colegio San José-La Salle los lotes ubicados en las manzanas 95 y 94 donde está dicho plantel. No pueden destinarse a otros usos. A cambio el Colegio otorgará 30 becas: 10 de ellas para estudiantes de la Comunidad de San Blas. Además dichas becas no afectan a las ya concedidas...

 

            Las mejoras y adquisiciones de materiales para los laboratorios se van logrando.

Llegaron los laboratorios de Química, Física, Biología y Anatomía.

Es de saber que fueron 700 los matriculados  y que por primera vez se tuvo 6° de Bachillerato.

A medio año los 10 primeros de cada clase pasearon por el Canal hasta Corte Culebra en la lancha Las Cruces.

 

            Hay años en que se acumulan las celebraciones o hechos reseñables.

En 1967 recordamos tres fechas: El 21 de mayo el Gobierno condecora al Hno. Galo con la Orden Amador Guerrero por intermedio de J. Dominador Bazán; el 25 de junio el  Bro. Thomas Murria llegó para montar el laboratorio de Lenguas; y el 17 de diciembre graduación y final del Directorado.

 

            Nueva cara al frente del Colegio.

El Hno. Ángel Calderón asume la Dirección en 1968.  La política está al vivo, lo que atrasa las clases hasta el 3 de junio.

La Asamblea de padres tuvo 254 presentes. El 27 de julio se celebró la fiesta de la autoridad.

Transformó las habitaciones de los Hermanos y más hubiera hecho si su estancia hubiera sido más prolongada.

 

            Corto el Directorado del Hno. Ángel Calderón  pero productivo.

En 1969 es nombrado Director el Hno. Dionisio Bernardo al frente de 800 colonenses.

 

            De nuevo por tierras de Colón para desempeñar misión diferente.

En 1971 se posesiona el Hno. Basilio Estrada antiguo profesor del Centro.

En julio se celebra el Día de la Familia.

Hubo gira deportiva por Colombia. Se celebra la Semana del Libro.

 

            El Colegio se va abriendo a la educación mixta de alumnos y alumnas.

El 4 de diciembre se anuncia que se recibirán  alumnas para 4° de Bachillerato.

Hecha la matrícula de 1972, sólo hay 6 muchachas en 4° de bachillerato no es fácil romper con las costumbres.  

 

            Otros datos de interés de ese año son que:

El plantel está formado por 47 docentes y la Comunidad la integran 7 Hermanos. El 10 de abril se inauguró la Extensión de la USMA precisamente en el Colegio.  El 13 de mayo se tuvo un baile en el Colegio.

No solamente se inicia en los mayores la educación mixta sino que se hace desde los más pequeños.

De 1973 se dice que es mixto el kinder.

Se establecieron los Departamentos Académicos. 

Novedosa es la Semana del Campesino.

 

            Nuevo Hermano Director y reparto de responsabilidades en cargos de dirección escolar.

En 1974 ocupa el puesto de Director, el Hno. Eduardo Carretero.

Hay Coordinador seglar, Rogelio Pinillo.

 

            Se siguen introduciendo medios para que la labor educativa sea más eficaz y el trabajo más productivo.

            Tendrán conferencias por niveles los padres en 1975;

se mejoraron las oficinas y otras dependencias con ayuda de la Asociación.

Se dice que se tiene gran demanda de cupos.

 

            Los controles externos nos certifican que el trabajo se realiza con seriedad y calidad.

El Colegio de Colón en 1976 tiene 1150 alumnos y alumnas.

Sacaron el primer puesto  a nivel de Tercer curso en el Concurso de Oratoria.

Y hubo tarde de novatos, simposium sobre participación del estudiante en lo socio-político, y foro vocacional.

Se creó el Departamento de Orientación Psicopedagógica.

El Hno. Gil Pedro despertó el interés por la Biblioteca.

Los de V  y VI año hicieron retiro en Emaús.

 

            Año tras año se van produciendo cambios en distintos campos.

El año 1977 sería importante para Panamá. El Hno. Juan Rilova es el Director.        

En octubre se convocó el 1° Congreso Nacional de Educación Católica. “La mayor concentración  docente celebrada en la República”.

Fue en el Gimnasio de La Salle de la Capital.

 

            La Iglesia reconoce públicamente la santidad de nuestros Hermanos.

En este mes se puede también airear de modo especial lo lasaliano, porque el Papa Pablo VI llevó a los altares  a los Siervos de Dios Hnos. Miguel Febres Cordero y Muciano María.

El 13 de noviembre solemne celebración litúrgica para los lasallistas de Colón.

 

            Las personas cercanas al carisma de La Salle van poniendo gestos externos de su compromiso con la misión lasallista

Luis Wong, es el primer Signum Fidei del Distrito.

 

            El éxito del trabajo de los Hermanos y profesores es una realidad y los números nos lo indican.

En 1978 son cuatro Hermanos en la Comunidad y los alumnos llegan a los 1222      

Los exalumnos celebran sus 40 años de la Asociación.

 

            Las mejoras llevan ahora a hacer unas instalaciones más confortables para el trabajo.

Contra el ruido se introduce el aire acondicionado en varias clases.  Precisamente  por ello se darán pasos, una vez más, para reubicar  el Colegio.

El edificio Av. Meléndez es la segunda sede.

Se presta a organizaciones cívicas: Cruz Roja, Cámara  Junior, Kang de Panamá...

 

            Nuevo Hno. Director y nuevos impulsos a la obra educativa en lo social.

Cuando en 1979 se posesiona el Hno. Julio Alonso, filósofo, el Centro sigue su marcha ascendente y triunfal.

A la exigencia académica un colegio católico tiene que añadir compromiso social y buscar lo que forme al alumno del futuro.    En este plan visitan a ancianos del Asilo y socorren a los necesitados.

 

            Un pequeño incidente ajeno a la vida colegial hace cambiar algunos planes.

Por una epidemia de conjuntivitis se suprimieron los desfiles patrios.

 

            Novedades y consolidación de lo que se venía haciendo con éxito.

            La Jornada única, con cierto retraso se establece en 1982.

            En el Concurso de Oratoria convocado por la Caja de Ahorros se lo llevó el viejo San José. 

            Se tuvo con gran éxito la celebración del Día del Estudiante.

            En la Semana de las Ciencias se consiguió el 3 puesto.

 

            La vida apostólica de los Hermanos no se limita a lo escolar en el colegio.

Los Hermanos de la Comunidad se desdoblan en sus actividades atendiendo al Colegio: el Hno. Julio enseña en la USMA; el Hno. Arturo, se hace catequista parroquial; el Hno. Ángel, dirige la Misa de niños en la Catedral  y el Hno. Luis, misiona como Delegado de la Palabra.

 

            Las innovaciones educativas se van conjugando con lo que es tradicional en el Centro

El nuevo Director es el Hno. José María González va  a impulsar  el plan de estudios aprobado por los colegios lasallistas de Panamá y Colón.

Cuando el Concurso de Matemáticas, a Colón le correspondieron 12 de los cuales 8 para San José.

En el Concurso de Oratoria, quedaron los 3°. 

Fue muy aplaudida la Semana Lasallista.

 

            Los tiempos han ido cambiando y es necesario adaptarse a las nuevas inquietudes sin descuidar las viejas tradiciones.

Un Movimiento juvenil quiso ser trasunto de las Congregaciones estudiantiles de antes.

En noviembre la peregrinación al Cristo de Portobelo se participa con 7 buses y 50 carros.

 

            Otro año más llega la hora final y con ella el  reconocimiento a los trabajos realizados.

            El curso terminó distribuyendo Diplomas de 6° grado; de 3° de Bachillerato y de Bachilleres: 65 que salen a demostrar lo que se hace en el Colegio año tras año.

 

            La presencia de la Familia Lasallista  de Colón fuera de sus tierras fue muy positiva.

Colón estuvo bien representado en el Congreso Mundial de Exalumnos en julio de 1984: exalumno, exalumna, Profesor, madre y el Hno. Director.

 

            La presencia en Colón de un Superior General es un gran motivo de alegría para toda la comunidad educativa y la ciudad entera.

En el mismo año el Hno. José Pablo Basterrechea, Superior General, hace la visita que sus predecesores hicieron en 1927, Allais Charles; en 1963 Niceto José; en 1973 Charles Henry y él mismo en 1979.

El Beato Hno. Miguel Febres Cordero ha sido canonizado.

Colón lo celebra  el 11 de noviembre en la Catedral. Cuando en 1907 pasó por Colón de Ecuador a Bélgica, se hospedó en la Comunidad lasallista que entonces dirigía una Escuela  Pública, muy probablemente.

 

            El Colegio se incorpora a las nuevas tecnologías y “este año se inició con la enseñanza de la Informática o Computación”.

 

            De nuevo se produce el relevo en la Dirección.

Desde 1985 se encarga de la Dirección  apreciado Hno. Arturo Martínez. Por ver primera dota  de más unidades de Cómputo a la sala de Informática para que un colegio de historia comercial enseñe el instrumental de moda en las empresas actuales.

 

            Un gesto simbólico sin duda se produce  “el 5 de mayo un nuevo palo de mango se planta para reemplazar el anterior plantado en 1931, que fue partido por un rayo”.

            Resaltamos algunos datos y hechos ocurridos en este año.

El Colegio mixto en los 13 cursos y con todas las clases llenas, mantiene gran prestigio.

Tiene en funcionamiento cuanto en la pedagogía moderna se considera necesario. El Plan Anual de trabajo integra lo académico, lo social, lo deportivo y desde luego lo religioso.

El P. Gabino Pérez como capellán atiende la vida espiritual y sacramental con gracia y buenos resultados desde 1975.

 

            Recordamos en nuestra historia la presencia de algunos Hermanos, que han dejado profunda huella en nuestra vida colegial las últimas décadas.

Con su natural alegre y entrante, el Hno. Felipe Villares ya es famoso. Pastoral y literatura sus destacadas inquietudes.

A mediados  de los 80 el Hno. Josué García (Inocencio) trae a Colón su saber psicológico  y su facilidad para manejar al alumnado. Bajo su mando la Primaria trabaja animada y feliz.

El catequista Hno. Tomás Sáiz se junta a la Comunidad en 1989 para intentar que el cristianismo sea vivo  entre los niños.

 

            Los tiempos cambian, las fuerzas se concentran y la vida continúa pujante y se manifiesta de formas diferentes.

La Comunidad que acogía a tanto religioso camino de Europa o América del Sur, hoy vive recoleta, atenta a los hijos de quienes abrieron el Canal y antes construyeron el ferrocarril.

 

            Demos un vistazo a la estadística de su historia,

Así ha crecido el alumnado desde 1909 a 1989:

En 1909 son 17 alumnos;      

en 1919 son 162;

en 1929, 163;

en 1939, 266

en 1949 llegan a 413;

pasan en 1959 a 593

en 1969 son 704

para superar la cifra de millar en 1975 con 1020

en 1989 bajan a 1100.

 

            La Memoria de cada curso plasma en páginas preñadas de imágenes y ocurrentes pies de foto, las incidencias del transcurso de los días, meses y años.

 

 

   

 

 

   Cuadro de texto:   
VI.  TIEMPOS DE FUSIÓN Y TRASLADO

   

 

             La última década del siglo XX se produce un cambio en la dirección que va a ser ejercida por una persona apreciada y conocida ya en Colón.

En 1990 vuelve el Hno. Juan Rilova y esta vez para dirigir el más largo período que ningún otro predecesor lo haya desempeñado.

Sucesos importantes se van a dar en esta última década del siglo.

La construcción del Gimnasio, soñado por muchos años que se hizo realidad.

Parte de la propiedad asignada al Colegio correspondía a varias casas de las llamadas “condenadas”, de las que había resultado muy difícil el desalojo de familias que las habitaban. Cuando al fin se consiguió, de inmediato se procedió a su demolición para dar lugar a la construcción de un hermoso y práctico Gimnasio que por poco tiempo lo iban a disfrutar.

 

            La llamada de auxilio dada por el Obispo es respondida con generosidad por la Congregación de La Salle…

Desde el año 1983  y por solicitud de Mons. Carlos M. Ariz, el Consejo de Distrito designó a un Hermano, Hno. Luis Montenegro,  para dirigir el turno vespertino de la “Academia de Ntra. Sra,” que las religiosas acaban de transferir a la diócesis.

El Hno. Luis decidió denominarlo “Colegio de la Asunción”.

En  1989 este Colegio ocupa la Casa Claret del obispado al dejarla desocupada la Universidad Católica – USMA. 

Es el tercer año  en la dirección del Hno. Santos Calderón.

Unos 260 alumnas en 6 clases reciben una educación que les permite prepararse para ser útiles a la familia, a la Iglesia y a la Patria.

 

            De nuevo el Sr. Obispo acude a llamar a la puerta que sabe que se va abrir para ofrecerle una respuesta

En 1987 similar situación le plantearon al Obispo los padres Paúles. El colegio Paulino, se lo cedieron, pues ellos ya no iban a responder de él. Era el Colegio de la Parroquia San José, que ellos regentaban.

Nueva petición al Hno. Visitador, Hno. Francisco López, para que un Hermano se encargara de regentar el centro educativo mixto con Primaria y el Primer Ciclo de Secundaria, al menos  mientras algún civil se estuviera preparado para dirigirlo. El Consejo dio el “visto bueno” y el Hno. Visitador nombró al Hno. Eduardo Carretero para esta misión.

Es una ayuda eclesial  y además  están próximos a la Comunidad de los Hermanos. El Hno. Eduardo inicia su función en 1988.

 

            Los hechos políticos se dejan sentir en la vida colegial.

Un hecho triste y oscuro en la historia de Panamá va a cerrar el año 1989, la invasión de Estados Unidos de Panamá para capturar y acabar  de esta forma las arbitrariedades del dictador en ese momento Manuel Antonio Noriega.

Nos adentramos en la década de los 90, al final de ésta se va a producir un acontecimiento de los más importantes en la Historia de Panamá. La transferencia del Canal y la reversión de los terrenos hasta ese momento bajo la administración d y gobierno de los Estados Unidos. Desde 1978 se comienza a revertir Arco Iris, Coco Solo...

 

            La nueva realidad política y social que nace en Panamá con la salida de los Norteamericanos y la reversión de sus instalaciones al pueblo panameño, va a facilitar esta nueva ubicación.

En 1995 se revierten a manos panameñas los terrenos de Margarita y en el mes de julio de ese mismo año la ARI, hace entrega a los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle) en calidad de alquiler de las instalaciones de una Escuela Elemental de la zona. 

Instalaciones que en un año se adecuarán para recibir al terminar las vacaciones de mitad del curso 1996 a la Primaria y a comienzos del año 1997 la Secundaria.

Se ha construido un nuevo Gimnasio más elegante si cabe que el que dejaban recién estrenado, en lo que será su tercer traslado desde que inició su andadura en 1909.

 

            Tiempos de cambios, traslados y nueva ubicación. La presencia lasallista se diversifica en la ciudad de Colón.

Desde  este momento lo que fue el Colegio San José-La Salle se traslada a la zona de Margarita  y tomará el nombre de La Salle-Margarita dejando las instalaciones y su nombre a los alumnos de La Asunción y el Paulino que se irán a ubicar y seguir ostentando el nombre de San José-La Salle, con la modalidad de Bachillerato Comercial y bajo la dirección de los Hermanos de La Salle.

Durante esta década cuatro Hermanos se han ido relevando en la Coordinación de la Primaria: Hno. José M. Miguel, Jesús Ibáñez  que le tocará la tarea del traspaso del antiguo al nuevo colegio, los Hnos. Sixto Villa y Basilio Calderón.

   

            Se va a cerrar el siglo con dos grandes acontecimientos lasalianos o lasallistas:

En noviembre el Papa Juan Pablo II canoniza a los Hnos. Mártires de Asturias y al Hno. Jaime Hilario.

En junio del año 2000 en Capítulo General los Hermanos de La Salle reunidos en Roma, eligen como Superior General, al 26 sucesor de S. Juan Bautista de La Salle al primer Hno. Latinoamericano que desempeñará esa misión, al Hno. Álvaro Rodríguez Echevarría de  nacionalidad costarricense y exalumno de los Hermanos.

 

 

Cuadro de texto:   
VII.  LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XXI

 

 

 

  

 

            Cedemos la palabra, al Hno. C. Juan Rivola, para continuar con esta interesante historia

 

            Considero que desde el 2000 (siglo XXI) no han sido grandes los cambios efectuados. Había que consolidar la obra iniciada con el traslado -años atrás- de Colón a Margarita.

 

            Seguimos creyendo que fue un gran acierto... aunque riesgoso, - Colón es una ciudad decadente -(mientras el gobierno no se decida a ciertos cambios esenciales) de donde "casi" todo el que puede emigra de la ciudad (sobre todo a la capital). Una prueba es que hace 20 años, el 68% de nuestros alumnos vivían en Colón, hoy apenas el 17% viven en la ciudad (chinos e hindúes). En los últimos 10 años (2000-2010) 156 familias del colegio se han mudado a la capital. El 96% de nuestros bachilleres se van a estudiar su universidad en la capital

        Con este panorama no es fácil aventurarse en ampliaciones.

        Los altos intereses del préstamo para la compra al gobierno de la propiedad aconsejaron cancelar lo antes posible, por lo cual el distrito adquirió la propiedad en mayo del 2003.

 

        En los últimos años, vale la pena destacar la celebración de los dos Centenarios.

        En el 2005, la llegada de los Hermanos a la ciudad de Colón, que fue el más solemne y en el que se implicaron Padres de Familia, exalumnos. Se colocó otra placa en el monumento al Fundador en la Avenida Central

 

        El otro Centenario  fue en el 2009, el de la fundación del Colegio, que fue más sencillo y familiar y al que se hizo presente el Hno. Superior General.

     

 

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