Este sitio sitio web hace uso de cookies.

Si continúas navegando entenderemos que estás de acuerdo con ellas y las aceptas. Si deseas más información o quieres cambiar tu configuración, haz clic en nuestra Política de Cookies Saber más

Acepto

 iconofacebook iconotwitter1 iconoyoutube iconovimeo

hermanosjovenes11.jpgRoma. Casa per Ferie de la Casa General de La Salle. 14 de septiembre de 2015. Seis y media de la tarde. El Consejo General al completo se reúne con los Hermanos Jóvenes de La Salle que se encuentran en Roma para acudir al Encuentro Mundial para Jóvenes Consagrados y Consagradas, convocado por el Vaticano.

El H. Robert Schieler, superior general, el H. Jorge Gallardo, vicario general, los HH. Gustavo Ramírez, Rafael Matas, Ricardo Laguda, Paulo Petry, Pierre Ouattara, Timothy Coldwell, Aidan Kilty, consejeros generales, acompañados del H. Jesús Rubio, secretario de formación, se reúnen con diecisiete Hermanos jóvenes, provenientes de los distritos ARLEP, Próximo Oriente, Polonia, Bogotá, Antillas-México Sur, y Congo-Kinshasa.

El encuentro comienza con la bienvenida de parte de todo el consejo del H. Rafael Matas, quien cede la palabra al Hermano Superior General, que anima el encuentro y agradece la presencia de los hermanos de todo el mundo y el esfuerzo que supone el desplazarse a Roma en pleno inicio del curso escolar en el hemisferio norte.
El H. Rafael continúa explicando cuál va a ser la tónica de este encuentro, el espíritu de fraternidad en el compartir, aportar y celebrar vida, las claves sobre las que invita a los hermanos jóvenes que expliquen su situación vital al consejo, en concreto desde los puntos de partida de compartir las “claves” más significativas de la propia vocación cómo Hermanos: motivaciones y experiencias fundamentales, cuáles son los retos que en estos momentos consideramos los Hermanos Jóvenes más importantes para un mayor compromiso en la Pastoral de las Vocaciones, especialmente de Hermanos, y cuáles son las esperanzas que tenemos mirando el futuro, como HH. Jóvenes. 

Como símbolo se coloca encima de una mesa convertida en altar una Biblia, un crucifijo de madera que reproduce la fórmula "Viva Jesús en nuestros corazones. Por siempre", un corazón rojo y una vela símbolo de la multiculturalidad que conforma a día de hoy el Instituto.
Y para romper el hielo se comienza con una ronda de presentación de cada uno de los asistentes, quienes explican su origen, distrito de procedencia y comunidad a la que pertenecen. Luego, uno a uno, los distintos hermanos asistentes al encuentro, van manifestando sus experiencias vitales de fe, su compromiso con el legado del fundador, y su disponibilidad para un futuro, que poco a poco se va acercando y para el cual, a lo mejor aún, nos falta un poco de rodaje y adaptación. Se coincide con la necesidad de comunidades de referencia para los jóvenes, comunidades que se crean su vocación y sirvan de apoyo para aquellos jóvenes que buscan un lugar donde poder compartir algo más, lugares de frontera. La mayoría de los hermanos coincidieron también en aquel hermano que de alguna manera u otra les hizo confrontarse con uno mismo en la búsqueda de su vocación y en el reto que hoy como hermanos afrontamos en el día a día en transmitir el Evangelio.

Una breve oración en el santuario de La Salle, donde el H. Superior General hace entrega de un pequeño obsequio a cada hermano joven, un pequeño corazón rojo imantado, que simboliza ese corazón ardiente que nos hace vibrar en el seguimiento de La Salle, dan paso a una cena alegre y divertida.

Charlas, sobremesa, risas y anécdotas ponen punto final a esta intensa jornada en la Casa General.

Hno. Javier López

 

hermanosjovenes1.jpghermanosjovenes2.jpghermanosjovenes3.jpghermanosjovenes4.jpghermanosjovenes6.jpghermanosjovenes7.jpghermanosjovenes8.jpghermanosjovenes10.jpghermanosjovenes9.jpghermanosjovenes12.jpg

Template Settings
Select color sample for all parameters
Red Green Blue Gray
Background Color
Text Color
Google Font
Body Font-size
Body Font-family
Scroll to top